
PROMETISTE que sería la última vez, y aquí estás, otra vez sin poner límites por si te abandona, otra vez sin expresar lo que te duele o molesta por miedo a que rechace, otra vez siendo tú la que tira del carro y total ¡para qué!, otra vez aquí, haciendo cosas que no te gustan con tal de agradarle, ¿para qué? si te has quedado vacía, ¿y ahora qué?, si dejaste todo por él/ella…Aquí estás de nuevo doliéndote el pecho, apenas duermes, estás pendiente del móvil por si escribe, unas veces estás cabreada, otras lloras y te invade la tristeza y asi van pasando los días.
¿te resuena familiar la sensación de otra vez con la misma piedra?. Además, miles de preguntas sobre tu existencia y tu vida te rompen la cabeza…¡ mientras que sigues sin entender qué ha pasado! Sé que no es consuelo, son muchísimas las personas que tras una ruptura sienten que otra vez se han topado con la misma piedra, distinto envoltorio, MISMA HISTORIA.
Y no, no es tu parte adulta la que sufre, es tu parte niña, esa parte niña es la que eligió el amor que hoy tanto te hace sufrir; esa parte niña herida, te sientes sóla, abandonada, rechazada, humillada…¿ y por qué? porque buscas aquello que te faltó.
Quiero invitarte a que hagas este ejercicio; siéntate o túmbate en un lugar cómodo sin interrupciones, toma 3 respiraciones profundas y visualiza frente a ti una escalera de 7 peldaños hacia abajo; visualizate bajando despacio esa escalera sabiendo que en el último peldaño, estará tu imagen de pequeña con 7 u 8 años, ¿qué lleva puesto esa niña, cómo lleva el pelo?, ¿está triste, enfadada quizá?, si la preguntas qué necesitas, ¿qué te responde?, escríbelo en un papel y responde: “soy suficiente tal como soy”, “ya no necesito ganarme el amor”, “ahora elijo”.
Si creciste en un entorno emocional en el que el amor estaba condicionado, aprenderás a que tienes que dar y dar para recibir, para que te valoren, te validen o te vean, PERO TE REPITO, QUE ESTO NO ES TU YO ADULTA, ES TU HERIDA y está contaminando tus relaciones de pareja.
Las rupturas, no son sólo del presente; imagina que tienes en tu cuerpo un botoncito que cada vez que lo tocan, te sientes abandonada, sola, humillada o rechazada; si el botoncito sigue en tí, seguirás atrayendo inconscientemente, a personas que te lo toquen.
La buena noticia, es que es posible atraer a una PERSONA DISTINTA, y eso…comienza EN TI.
SANAR ES AMAR DISTINTO, implica que no tengas que hacer nada, ni ser quien no eres para que te valoren, te validen, te prioricen y te cuiden, simplemente ser tu mism@.
Para ello te propongo este otro ejercicio, cuando estando en pareja sientas que estás reviviendo una dinámica, te cuesta soltar, te fijas en personas inaccesibles o te vuelves complaciente…detente y dí: esto ya lo conozco, lo he vivido antes, obsérvalo sin juzgar. Reconocer el patrón ES EL PRIMER ACTO DE CONCIENCIA. No te culpes, sólo estás repitiendo lo que aprendiste que era amar.
Si, ya sé que tú conoces algunos de esos patrones; sanarlo, no se puede hacer en soledad, es necesario un acompañamiento personalizado y sin juicios que te acompañe a integrar lo que tu mente soltó pero que tu corazón aún no ha soltado. En terapia trabajamos precisamente eso: entender de dónde nace tu patrón, reconocer a tu niño interior y ayudarte a crear un nuevo mapa emocional que te permita amar sin repetir el pasado.
Si estás en ese punto en el que YA TE HA DOLIDO BASTANTE y no deseas repetir la próxima experiencia que será mas dolorosa, puedo acompañarte de una forma respetuosa, a tu ritmo, ROMPE EL CICLO Y SANA DESDE EL ORIGEN.